Camacol cuestiona viabilidad financiera de construir un millón de viviendas y pide claridad sobre su financiación

Valledupar, junio 17 de 2026 - La propuesta de construir un millón de viviendas en Colombia, planteada desde la campaña presidencial de Iván Cepeda y promovida recientemente por Gustavo Bolívar durante su visita a Valledupar, generó reacciones en el sector constructor. El presidente de Camacol Cesar, Hernán Felipe Araujo, aseguró que aunque el país tiene la necesidad y la capacidad para desarrollar un proyecto de gran escala, la principal incertidumbre está relacionada con los recursos para hacerlo realidad.
Durante una entrevista en el programa La Voz de la Mañana, Araujo explicó que Colombia enfrenta actualmente un déficit habitacional cercano a 1,2 millones de hogares. Sin embargo, advirtió que la cifra es mucho más alta si se tiene en cuenta el crecimiento anual de nuevas familias.
“Si partimos de que el déficit hoy es de 1 millón 200 mil hogares y vamos a crear más de un millón de hogares nuevos en los próximos cuatro años, vamos a necesitar no una sino dos millones de viviendas para suplir ese déficit”, afirmó.
El dirigente gremial sostuvo que la necesidad de vivienda está plenamente identificada y que el sector constructor tiene experiencia suficiente para responder a una demanda de esa magnitud. Recordó que durante la reactivación económica posterior a la pandemia, cuando existían subsidios e incentivos para la compra de vivienda, el país alcanzó niveles históricos de construcción.
“Llegamos a tener 250 mil viviendas nuevas construidas por el sector constructor en un año. Eso quiere decir que tendríamos la capacidad para hacer un millón de viviendas en cuatro años, siempre que estén dadas todas las condiciones”, señaló.
No obstante, insistió en que el verdadero debate no está en la capacidad de construcción sino en la financiación de la propuesta.
“La pregunta no es si tenemos la capacidad ni si existen los hogares que necesitan vivienda. Claro que la capacidad existe y claro que las familias la necesitan. El tema es cómo se va a financiar eso en una situación fiscal tan compleja como la que atraviesa el país”, manifestó.
Araujo recordó que el programa más ambicioso de vivienda gratuita desarrollado en Colombia fue ejecutado durante el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, cuando se entregaron cerca de 250 mil viviendas en ocho años.
“Fue un esfuerzo gigantesco del Gobierno nacional, de los municipios y de los constructores. Valledupar fue uno de los grandes receptores de esa política. Por eso resulta válido preguntarse cómo se lograría multiplicar esa cifra en un solo periodo presidencial”, indicó.
El presidente de Camacol también cuestionó las decisiones adoptadas durante el actual gobierno frente al programa Mi Casa Ya, al considerar que la reducción y posterior suspensión de subsidios afectó la dinámica del sector y limitó el acceso de miles de familias a la vivienda propia.
“Hoy no hay un solo subsidio nuevo de Mi Casa Ya. Lo que pasó fue que el Gobierno concentró sus esfuerzos en mejoramiento de vivienda y dejó de impulsar la vivienda nueva”, aseguró.
Según explicó, anteriormente muchas familias lograban acceder a una vivienda gracias a la combinación del subsidio nacional con los subsidios entregados por las cajas de compensación familiar. Esa concurrencia permitía completar el cierre financiero necesario para obtener un crédito hipotecario.
“Si una familia recibía ambos subsidios podía contar con cerca de 60 millones de pesos para completar la compra de su vivienda. Sin esos apoyos muchas personas simplemente no pueden acceder a un crédito y terminan quedándose en arriendo”, explicó.
Araujo también cuestionó los cambios realizados en los criterios de focalización de los subsidios mediante el uso del Sisbén, al considerar que la medida terminó excluyendo a numerosas familias trabajadoras que sí requerían apoyo estatal.
“Se sacrificó un programa exitoso que incluso estaba siendo observado por otros países para replicarlo. Al final quienes más se afectaron fueron precisamente las familias que necesitaban el subsidio para poder comprar vivienda”, afirmó.
El dirigente gremial reconoció que el sector constructor espera una recuperación en los próximos años y manifestó su disposición de trabajar con el próximo gobierno, independientemente de quién resulte elegido en las urnas.
“Sea quien sea el próximo presidente, nosotros seguiremos trabajando por el país. Lo importante es que se superen las diferencias con el sector constructor y que se construyan políticas que permitan reactivar la vivienda y generar empleo”, sostuvo.
Finalmente, Araujo aseguró que no conoce antecedentes recientes en América Latina de programas de vivienda gratuita que hayan alcanzado la meta de un millón de unidades en un periodo de gobierno y reiteró que el debate debe centrarse en la viabilidad financiera de las propuestas.
“Más que decir que se van a construir uno, dos o diez millones de viviendas, lo importante es explicar cómo se van a financiar y cómo se van a ejecutar”, concluyó.




