Capturan al presunto feminicida de Yasleidis Martínez; su familia lanza un desgarrador llamado a las mujeres: "No esperen a que sea demasiado tarde"

Valledupar, 25 de julio del 2026 - Las autoridades capturaron a Óscar Eduardo Rodríguez Amaya, señalado como el presunto responsable del feminicidio agravado de Yasleidis María Martínez Jiménez, de 31 años, cuyo cuerpo fue hallado en la vereda Las Casitas, zona rural de Valledupar. La diligencia judicial se llevó a cabo el pasado 24 de julio de 2026 en el barrio San Fernando, en cumplimiento de una orden emitida por las autoridades competentes. El capturado era la pareja sentimental de la víctima y el proceso continúa bajo la dirección de la Fiscalía General de la Nación.
Mientras avanza la investigación judicial, la familia de Yasleidis decidió romper el silencio para convertir esta tragedia en un mensaje de prevención para otras mujeres que enfrentan relaciones marcadas por la violencia intrafamiliar, los celos y el control. En entrevista con La Voz de la Mañana, Yuley Mireya Rico Martínez, hermana de la víctima, relató que durante cerca de dos años y medio Yasleidis habría sido víctima de constantes agresiones, aunque nunca presentó denuncias formales.
"La mayoría creemos que el agresor va a cambiar, pero eso nunca pasa. La violencia siempre va escalando. Primero es una cachetada, luego un intento de ahorcamiento y después puede terminar en una tragedia como la que vivió mi hermana", expresó la familiar, quien aseguró que en varias ocasiones le insistieron a Yasleidis para que terminara la relación, pero ella regresaba con la esperanza de que la situación mejorara.
La hermana de la víctima también reveló que el día de la desaparición acudieron a la vivienda de la pareja de Yasleidis para preguntar por ella y encontraron al hombre con heridas en las muñecas. Según su relato, él aseguró que la había dejado en Valledupar, pero horas después el cuerpo de la mujer fue encontrado sin vida. Actualmente, el señalado permanece bajo custodia mientras continúa el proceso judicial.
Para la familia, el principal objetivo de hacer pública esta historia es evitar que otras mujeres vivan una situación similar. "No esperen a que sea demasiado tarde. Denuncien. No tengan miedo de dejar evidencia de las agresiones. No crean que el agresor va a cambiar, porque la violencia solo aumenta. Mi hermana esperó ese cambio y ese cambio la llevó a la muerte", concluyó Yuley Mireya Rico Martínez. Yasleidis dejó dos hijos, de seis y ocho años, quienes hoy enfrentan la ausencia de su madre, mientras sus seres queridos esperan que el caso avance con celeridad y se haga justicia.




