Carlos Oñoro, el empresario de conciertos de Rock y "experto en metadatos" presentado por Petro admite que no sabe quién origino los datos sobre el presunto fraude electoral

Bogota, 05 de agosto del 2026 - La controversia por las denuncias de un supuesto fraude electoral volvió a intensificarse luego de que Carlos Oñoro, presentado durante una rueda de prensa del presidente Gustavo Petro como parte del equipo que analizó los resultados de las elecciones, aclarara que su participación se limitó al estudio de la información disponible y que desconoce el origen de los datos utilizados. En un pronunciamiento publicado en sus redes sociales, el analista aseguró: "Yo solo analicé los datos y encontré singularidades estadísticas... Los datos son los datos", precisando que nunca señaló responsables ni afirmó conocer cómo, cuándo o por quién se habría cometido una eventual irregularidad.
Las declaraciones de Oñoro marcaron distancia frente a la interpretación que surgió tras la presentación realizada en la Casa de Nariño, donde los hallazgos fueron expuestos como soporte de una denuncia sobre un presunto fraude electoral. El analista sostuvo que su trabajo consistió únicamente en identificar patrones estadísticos que, según indicó, fueron revisados posteriormente por un profesional certificado en estadística, pero reiteró que su análisis no constituye una prueba concluyente ni atribuye responsabilidades.
La discusión también se trasladó al perfil de quienes participaron en la exposición. En redes sociales se cuestionaron las credenciales de Oñoro y la forma en que fue presentado ante la opinión pública, mientras que otro de los expositores generó polémica al afirmar, durante su intervención, que Colombia tenía 150.000 municipios, una cifra incorrecta que provocó numerosas reacciones y críticas sobre el rigor de la presentación.
Entretanto, el Consejo Nacional Electoral mantiene la validez de los resultados de los comicios y distintos expertos han insistido en que detectar anomalías estadísticas no equivale, por sí solo, a demostrar la existencia de un fraude electoral. El debate continúa abierto entre sectores políticos y académicos, mientras persisten las discusiones sobre el alcance y la solidez de los análisis presentados.




