CREG activa medidas preventivas ante señales de riesgo en el sistema eléctrico: ¿qué está pasando?

Bogotá, septiembre 8 de 2026 - El sistema eléctrico colombiano enfrenta un escenario que comienza a generar preocupación. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) activó medidas preventivas para reducir el riesgo de que, en los próximos meses, la generación disponible resulte insuficiente para atender la demanda nacional.
La decisión no se tomó por un solo factor. Los aportes hídricos llevan cuatro meses consecutivos por debajo de la media histórica y en agosto alcanzaron apenas el 74,46 % de ese promedio. Al mismo tiempo, el consumo de energía llegó a un máximo histórico de 263,27 gigavatios hora por día.
Otro dato que genera atención es el nivel de los embalses. Al 3 de septiembre se encontraban en 83,22 %, una cifra que, de acuerdo con la CREG, está por debajo del umbral técnico establecido para una condición de alerta.
Frente a este panorama, la Comisión ordenó programar un nivel mínimo de generación térmica dependiendo de las condiciones de los embalses. La idea es utilizar más generación térmica cuando sea necesario y reservar agua para los meses en los que los efectos del fenómeno de El Niño podrían intensificarse.
También se modificaron algunas reglas para las ofertas de precio de las plantas de generación y se estableció un seguimiento diario de los principales indicadores del sistema. La generación solar y eólica, siempre que las condiciones lo permitan, tendrá prioridad dentro de la operación.
La CREG asegura que se trata de una medida preventiva y que busca anticiparse a un eventual problema de abastecimiento. Sin embargo, los datos que motivaron la decisión dejan varias preguntas abiertas: ¿qué tan preparados están los embalses para enfrentar una temporada prolongada de menores lluvias?, ¿será suficiente el respaldo de la generación térmica? y, sobre todo, ¿qué impacto podría tener un aumento de la demanda durante el periodo crítico?
Las medidas se suman a otras 11 resoluciones adoptadas por la CREG para enfrentar el fenómeno de El Niño, entre ellas un programa de incentivos para promover el ahorro y el uso eficiente de la electricidad.
Por ahora no se habla de desabastecimiento, pero sí de un escenario que obliga a mantener la alerta. Menos aportes de agua, una demanda que alcanza niveles récord y la posibilidad de condiciones climáticas más adversas conforman un cóctel que pondrá a prueba la capacidad del sistema eléctrico colombiano durante los próximos meses.
La situación, además, tiene especial importancia para regiones como la Costa Caribe, donde la confiabilidad del servicio eléctrico ha sido históricamente un tema sensible. La pregunta ahora es si las decisiones adoptadas alcanzarán para evitar que las alertas de hoy se conviertan mañana en problemas concretos para los usuarios.




