Cuerpo de hombre hayado en un anden de Maicao sigue en medicina legal a falta de que alguien reclame el cuerpo

Maicao, 29 de abril del 2026 - Tras cumplirse ocho días del hallazgo de un hombre sin vida en la carrera 12 con calle 15, su cadáver permanece bajo custodia en Medicina Legal de Maicao sin que ningún allegado se acerque a retirarlo. La víctima fue identificada mediante dactiloscopia como Francisco Javier Arellano Aguilar, un ciudadano venezolano de 34 años que se encontraba en condición de calle. Residentes del sector dieron aviso a la policía al notar que el hombre permanecía inmóvil boca abajo sobre el andén, confirmándose posteriormente que no presentaba signos vitales.
Expertos forenses realizaron la necropsia para establecer las causas del deceso, y aunque de forma preliminar se presume que el fallecimiento ocurrió por causas naturales al no presentar signos de violencia, los investigadores señalaron que "se está a la espera del dictamen oficial de los análisis forenses". Este procedimiento es clave para determinar con exactitud científica qué le arrebató la vida a Arellano en plena vía pública.
La situación ha generado una alerta administrativa, ya que si no aparece un familiar pronto, el destino del joven migrante será una fosa común. Voceros de la entidad manifestaron su preocupación advirtiendo que “el cuerpo continúa en la morgue sin que, hasta el momento, haya sido reclamado por familiares o allegados”. Este caso se suma a la reciente muerte de otra persona en similares circunstancias de vulnerabilidad, lo que refleja la cruda realidad de quienes viven en la precariedad absoluta en esta zona fronteriza.
Ante esta racha de decesos, la comunidad civil ha solicitado a las autoridades "fortalecer la atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad", denunciando la falta de albergues y servicios básicos para los habitantes de calle. Por ahora, se espera que la difusión de la identidad de Francisco Javier Arellano Aguilar permita que sus parientes en Colombia o Venezuela logren brindarle una sepultura digna, evitando que su historia termine en el total olvido estatal.




