Imágenes develan grave situación ambiental en la bahía de Santa Marta

Bolsas, plásticos, colchones, llantas y hasta electrodomésticos fueron arrastrados por el río Manzanares hacia el mar
Santa Marta, septiembre 3 de 2026 - Una vez más, la bahía de Santa Marta quedó en el centro de la preocupación ambiental luego de que las fuertes lluvias registradas en las últimas horas provocaran un aumento del caudal del río Manzanares, arrastrando grandes cantidades de residuos sólidos hasta el mar.
Imágenes y videos que circulan en redes sociales muestran cómo el agua, de tonalidad marrón, llega a la bahía acompañada de bolsas, envases, plásticos y otros desechos que terminaron siendo transportados por la corriente.
La situación generó preocupación entre ambientalistas y habitantes de la ciudad, debido a que no se trata de un hecho aislado. El río Manzanares desemboca directamente en la bahía, convirtiéndose durante los aguaceros en una especie de corredor por el que los residuos acumulados en diferentes sectores terminan llegando al ecosistema marino.
No solo son bolsas y botellas
El ambientalista César Augusto Molina advirtió sobre la magnitud del problema y señaló que, durante los episodios de lluvia, por el río pueden llegar residuos de gran tamaño.
Según explicó, en anteriores ocasiones se han observado colchones, camas, neveras viejas, llantas, escombros y otros elementos que son arrastrados por la corriente hasta el mar.
La problemática ha sido documentada durante años. Incluso, en anteriores jornadas de limpieza realizadas en la desembocadura del Manzanares se han retirado grandes cantidades de residuos; en una de estas intervenciones fueron recogidas alrededor de 23 toneladas de basura.
Piden actuar antes de que vuelva a llover
Ante el panorama, el concejal de Santa Marta Enrique González hizo un llamado a las autoridades para que no esperen a que ocurra una emergencia y se adelanten jornadas de limpieza en los canales y quebradas que presentan acumulación de residuos.
El cabildante pidió coordinación entre la Oficina de Gestión del Riesgo, Defensa Civil, Bomberos, DADSA y ESSMAR, especialmente ante los pronósticos de nuevas lluvias durante la semana.
La preocupación no está relacionada únicamente con la contaminación de la bahía. La acumulación de basura en canales y quebradas también puede obstaculizar el flujo normal del agua y aumentar el riesgo de inundaciones durante aguaceros fuertes.
Una contaminación que llega al mar
Para los ambientalistas, el problema tiene dos caras: por un lado, la cantidad de residuos que son arrojados o abandonados en calles, canales y alrededores de los cuerpos de agua; y por otro, la falta de acciones preventivas suficientes para impedir que esos materiales terminen en el río.
El ambientalista José Anchila advirtió que los residuos plásticos pueden permanecer durante largos periodos en los ecosistemas marinos y afectar la fauna, además de deteriorar la imagen de las playas de una ciudad cuya economía tiene una fuerte relación con el turismo.
La situación también ha sido objeto de estudios anteriores. Un monitoreo ambiental de Corpamag ha incluido entre sus puntos de seguimiento la bahía de Santa Marta y el río Manzanares, además de realizar mediciones relacionadas con macrobasura marina y microplásticos en playas del distrito.
Ya existe una iniciativa para enfrentar el problema
En agosto de este año, Corpamag, la Alcaldía de Santa Marta y la organización The Ocean Cleanup suscribieron un memorando de entendimiento para explorar alternativas que permitan interceptar residuos plásticos antes de que lleguen al mar, con especial atención en los ríos Manzanares y Gaira.
Sin embargo, el episodio registrado tras las recientes lluvias vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de soluciones de fondo.
La pregunta que queda nuevamente planteada es: ¿cuánto tiempo más seguirá la bahía recibiendo la basura que se acumula en distintos sectores de Santa Marta?
Mientras las autoridades evalúan las acciones que deberán adelantarse, la situación sirve como una nueva alerta sobre la necesidad de mejorar el manejo de residuos, mantener despejados los canales y quebradas y evitar que las basuras sean arrojadas en lugares donde, tarde o temprano, la lluvia puede llevarlas directamente al mar.




