Incendio en botadero de escombros del Tarullal genera alarma y reaviva denuncias de la comunidad en Valledupar

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Valledupar, 5 de agosto de 2026. Un incendio registrado en las últimas horas en el centro de acopio de escombros ubicado en el sector de El Tarullal, en la margen derecha del río Guatapurí, encendió nuevamente las alarmas entre los habitantes de las urbanizaciones Salamanca, Viena y Alameda del Río, Amaneceres del Valle, quienes denuncian que el lugar se ha convertido en un foco permanente de contaminación y riesgo para la salud.
Los residentes aseguran que el sitio, que inicialmente fue habilitado para la disposición de escombros y residuos vegetales, hoy recibe toda clase de desechos, entre ellos llantas, madera, animales en descomposición y basura domiciliaria, situación que ha generado proliferación de moscas, malos olores y afectaciones ambientales.
Julio Noriega, uno de los habitantes del sector, advirtió que el botadero se encuentra a escasos metros del río Guatapurí y que la contaminación ya amenaza este importante afluente.
"Aquí antes había babillas, galápagos y guartinajas. Toda esa fauna desapareció por la contaminación y la basura que están arrojando. Este lugar ya no recibe solo escombros, aquí botan llantas, animales muertos y toda clase de residuos", manifestó.
El incendio, que según la comunidad habría sido provocado, obligó a varias familias a evacuar sus viviendas durante la noche debido a la intensa humareda.
Carlos Alberto Ospino Veleño relató que la emergencia generó momentos de pánico entre mujeres embarazadas, adultos mayores, personas con discapacidad y niños.
"Nos tocó salir de las casas a medianoche porque el humo era insoportable. Llevamos más de dos meses enviando solicitudes a la Alcaldía, la Gobernación y Corpocesar, pero hasta ahora no hemos recibido una solución definitiva", afirmó.
El líder comunitario aseguró que un vigilante del lugar le indicó que los presuntos responsables del incendio serían dos carromuleros que abandonaron el sitio antes de que iniciara la conflagración, versión que deberá ser verificada por las autoridades.
Por su parte, José Calderón, presidente de la asociación de carromuleros Azocar, explicó que el centro de acopio opera desde hace cerca de dos años por disposición de un decreto municipal y que durante el día existe control sobre el ingreso de materiales.
"Nosotros vigilamos desde las seis de la mañana hasta las cinco y media de la tarde para evitar que se arrojen residuos diferentes a los autorizados. El problema ocurre en las noches, cuando el lugar queda solo y personas inescrupulosas ingresan y provocan estas situaciones", señaló.
Calderón también advirtió que, de cerrarse este punto de disposición, podrían reaparecer botaderos ilegales en distintos sectores de Valledupar, aunque reconoció la necesidad de fortalecer los controles para evitar que continúe la contaminación.
Los habitantes reiteraron su llamado a la Alcaldía de Valledupar, Corpocesar y demás entidades competentes para que adopten una solución definitiva que elimine el botadero y recupere este espacio cercano al río Guatapurí.
La comunidad sostiene que el sector debería destinarse a un parque ambiental o recreativo que beneficie a las familias del área y contribuya a la conservación de la flora y la fauna, en lugar de continuar funcionando como un punto de disposición de residuos que, según denuncian, pone en riesgo la salud pública y el ecosistema.




