Inquietud entre habitantes del corredor minero por movimientos percibidos durante voladuras de Drummond

Un evento registrado durante el mediodía del pasado 15 de septiembre generó preocupación entre habitantes de sectores como La Loma, Potrerillo y El Paso, Cesar. Drummond respondió que sus registros de monitoreo no evidenciaron niveles de vibración por encima de su criterio de referencia.
La percepción de movimientos y vibraciones durante el mediodía del 15 de septiembre despertó inquietudes entre habitantes de sectores del corredor minero del Cesar, particularmente en zonas de influencia de las operaciones de Drummond. La situación llevó a la empresa a revisar los registros de su red de monitoreo, con el propósito de establecer los niveles de vibración asociados a las voladuras realizadas ese día.
Aunque la preocupación de la comunidad gira en torno a los efectos que este tipo de actividades puede generar en su entorno, la información suministrada por la compañía no establece que se hayan presentado daños en viviendas ni confirma el origen exacto del evento percibido por los habitantes.
¿Qué responde la Drummond?
En respuesta a las inquietudes, Drummond Ltd. informó que verificó los registros de su red de monitoreo de vibraciones en tiempo real. Según la compañía, ninguna de las estaciones registró valores superiores a 0,9 milímetros por segundo (mm/s) durante las voladuras realizadas el 15 de septiembre.
La empresa señala que esta cifra se encuentra por debajo del criterio de referencia de 3,0 mm/s que cita de la norma DIN 4150-3 para estructuras sensibles.
El monitoreo, de acuerdo con la información entregada por Drummond, es realizado mediante una red operada por un laboratorio acreditado por el IDEAM, con estaciones ubicadas estratégicamente alrededor de sus áreas de operación.
Drummond explicó que las actividades más próximas al centro poblado de La Loma se desarrollaron en dos zonas mineras.
La primera voladura se realizó a las 12:27 de la tarde, en el área del Pit 2 del proyecto El Descanso Norte, aproximadamente a 13,2 kilómetros del centro poblado.
Tres minutos después, a las 12:30 p. m., se efectuó otra voladura en el proyecto minero La Loma, ubicada a unos 13,8 kilómetros del sector más cercano del centro poblado.
La compañía agregó que las estaciones de monitoreo más próximas a las áreas de voladura se encontraban a aproximadamente 3,6 kilómetros en el proyecto El Descanso Norte y a 2,9 kilómetros en el proyecto La Loma.
Asimismo, sostuvo que, según las mediciones de su red, el sonido y la vibración fueron imperceptibles a cuatro kilómetros de las áreas donde se realizaron las voladuras. Este dato corresponde a la explicación de la empresa y no equivale a una verificación independiente de lo percibido por la comunidad.
¿Qué sigue para esclarecer las inquietudes?
La respuesta de Drummond aporta información sobre las mediciones realizadas, pero las preocupaciones de los habitantes requieren también conocer si hubo reportes formales ante las autoridades, inspecciones a viviendas o evaluaciones independientes que permitan establecer las características del evento percibido.
Las inquietudes por vibraciones y posibles afectaciones relacionadas con la actividad minera tienen antecedentes en el Cesar. En 2019, habitantes de varios barrios de La Jagua de Ibirico denunciaron vibraciones y grietas en sus viviendas que atribuían a las explosiones de la minería. En ese caso, las denuncias estaban relacionadas con Prodeco, no con Drummond.
Por ahora, la empresa sostiene que sus registros del 15 de septiembre no evidenciaron una superación de los niveles de referencia utilizados en su monitoreo. La verificación de las percepciones de los habitantes y de cualquier posible afectación requiere información adicional de la comunidad y de las autoridades competentes.




