¡Más dinero para los trabajadores! Desde julio aumentan los recargos dominicales, festivos y el valor de las horas extras en Colombia

Bogota, 30 de junio del 2026 - A partir de este 1 de julio de 2026, millones de trabajadores colombianos comenzarán a recibir una mayor remuneración por laborar en jornadas especiales, luego de la entrada en vigor de nuevos ajustes en materia laboral que incrementan el pago de los recargos dominicales y festivos, además de impactar positivamente el valor de las horas extras y del trabajo nocturno. La medida hace parte de la implementación gradual de las reformas laborales aprobadas en el país y busca mejorar las condiciones salariales de quienes desempeñan sus funciones en horarios tradicionalmente considerados de descanso.
De acuerdo con la nueva normativa, el recargo por trabajo dominical y festivo aumentará del 80 % al 90 % desde este 1 de julio, mientras que para el año 2027 está previsto que alcance el 100 %, consolidando así un incremento progresivo en el reconocimiento económico de estas jornadas laborales. "El objetivo es otorgar una mayor compensación a los trabajadores que laboran mientras gran parte de la población disfruta de sus días de descanso", señalan los lineamientos oficiales conocidos sobre la implementación de la medida.
Los cambios continuarán el próximo 15 de julio de 2026, fecha en la que culminará la reducción gradual de la jornada máxima legal en Colombia, pasando oficialmente de 44 a 42 horas semanales, sin que ello represente una disminución en el salario mensual de los trabajadores. Esta reducción impactará directamente el cálculo del valor de la hora ordinaria, generando también incrementos en los pagos por trabajo nocturno y horas extras.
Con la nueva jornada laboral, la hora ordinaria diurna tendrá un valor aproximado de $8.338, mientras que la hora con recargo nocturno alcanzará los $11.256. Por su parte, la hora extra diurna se ubicará alrededor de $10.423, y la hora extra nocturna ascenderá a cerca de $14.592, representando un alivio económico para miles de empleados en diferentes sectores productivos del país.
Para los trabajadores, estos ajustes representan un incremento en la remuneración por su tiempo y esfuerzo; entretanto, para las empresas, significan nuevos desafíos en la planeación financiera y en la administración de los costos laborales. "La implementación de estos cambios exigirá una adaptación gradual tanto para empleadores como para trabajadores", han advertido expertos y sectores empresariales frente a la entrada en vigor de las nuevas disposiciones.




