Artículo presidencial inútil

Por José Luis Bustos Reales
Por increíble que pueda parecerle a cualquier persona que tenga un mínimo de sindéresis, Abelardo de la Espriella tiene una enorme posibilidad matemática de resultar siendo elegido presidente de Colombia…
El solo hecho de pensarlo me produce escalofríos, porque toda su campaña se basó en Reductio ad absurdum que es un método de razonamiento que consiste en:
Suponer que una afirmación es verdadera.
Mostrar que esa suposición conduce a una contradicción o a una conclusión absurda.
Concluir que la afirmación inicial debe ser falsa.
Todo en él ha sido así.
Había resuelto no pronunciarme más porque sé que este ejercicio es estéril, entre otras razones porque su electorado está decidido a votarle así confiese que extinguió a los pitufos, mataba gatos por diversión, que odia la colombianidad, sus platos típicos, su futbol, su música y hasta su capital Bogotá…
No hace lo que dice y peor aún no dice lo que hace.
De nada valió que el hombre que estafó centenares de miles de familias colombianas, DMG lo acusara de haberlo estafado; el hecho de que confesara abiertamente su amistad de infancia con Mancuso y su posterior Excelente amistad con Jorge 40 y Ernesto Baez no les arranca a sus votantes un suspiro reflexivo…
Cuando habla no busca comunicar, busca un efecto y por increíble que parezca, busca ser tóxico y lo logra.
¡Y eso le funciona!
Tiene vínculos financieros comprobados hasta el límite del delirio con Alex Saab, testaferro de Maduro, y él no sólo no lo niega, sino que declaró que eran buenos amigos y eso lo hizo nada menos que ante Vicky Davila en la W Radio donde declaró que: “Soy amigo personal de Alex, le tengo profundo aprecio” y se supone que Abelardo es el gran contradictor de Maduro en el continente…
Y la acusación contra Saab no es sólo por lavado de activos, sino también por el multimillonario robo de los alimentos de la gente más pobre de Venezuela.
Ya en un artículo anterior dije que tanta equivocación no podía ser una coincidencia sino una estrategia, hoy me ratifico.
En un país de mojigatos, dijo que se casó por la iglesia después de ufanarse de ser ateo porque él no puede creer en nada que no sea explicado por la razón, “pero uno enamorado hace cualquier estupidez” luego de semejante contrasentido político, resolvió que ahora sí cree en Dios, y mi madre y mis tías, que sagradamente asisten a misa a diario van a votar por él.
Representa la homofobia y a los racistas de la derecha en toda su extensión, pero quién abandera su campaña es Miguel Polo Polo, qué es, sin duda el gay negro más odiado del país, y esa gente también está pensando seriamente en votarle a Abelardo en la segunda vuelta…
Dice que sí un cartagenero se toma un ron, se come un bocachico y escucha champeta, ese tipo llega en la tarde a su casa a hacer “Una cagada” pero allá los champeteros que beben ron y comen bocachico le van a votar.
Ni siquiera se considera costeño del caribe colombiano: Se considera Europeo del Mar Mediterráneo, y lo dejó claro cuando manifestó que él prefiere la dieta mediterránea, destacando que es más saludable y “elegante” frente a otros estilos de comida en Colombia.
Dijo antes de querer ser candidato que “No voy a sacrificar a mi familia por un país de desagradecidos, desleales y cafres.” Para los que no lo saben, un Cafre es una persona grosera o incivilizada; alguien violento o sin modales; una persona considerada bruta o muy ruda en su comportamiento… y estos cafres de Colombia lo piensan elegir presidente.
Traicionó a Uribe, pero Uribe y su gente van a votar por él. Milán Kundera dejó claro en su obra que el “traidor” no es solo quien rompe una lealtad política o afectiva.
Es también quien abandona una identidad fija (nación, amor, ideología, costumbre). Perfecta descripción de Abelardo.
Para Kundera, esto puede ser doloroso, pero también es una forma de autenticidad individual. Y si algo está claro, es que Abelardo solo le es fiel a Abelardo: Que Estados Unidos, Italia y Colombia se vayan bajando de esa nube: Él buscará nacionalidad donde tenga garantías de no extradición.
Todo esto es entre cómico y patético.
Abelardo dijo que el derecho no tiene nada que ver con la ética. Y él es abogado penalista. ¿El ejercicio de la presidencia de repente tendrá en su estructura mental algo qué ver con la ética? Igual, no importa: Ya hay por lo menos medio país dispuesto a que Abelardo haga con la constitución, las leyes y la ética lo mismo que hizo el difunto Rodolfo Hernández: Limpiarse el culo con ellas…
Y este país de la doble moral, que se considera a sí mismo el más culto de América Latina, le va a dar el voto por si acaso haya una escasez de papel higiénico en Colombia, para que al abogado no le haga falta material para cumplir con tan importante labor de higiene personal.
Lo más complejo de todo esto, qué sólo una pequeña parte del todo lo que Abelardo es, es que absolutamente todo ha salido de su boca, está documentado en miles de videos, notas periodísticas, entrevistas y discursos…
Él y su esposa en el paroxismo de su frío y arribista desprecio por los colombianos dejaron muy claro, agarrados de la mano y mirándose tiernamente a los ojos, cuanto les interesa este país: ella dijo que "… ese día yo le dije bueno tenemos dos caminos, ganar o perder y bueno y si perdemos no pasa nada porque ya tenemos una vida resuelta, vivimos maravillosa, trabajamos juntos; nuestros hijos, ya estamos en otro país si queremos vamos a Colombia si no, no" (SIC).
Sí queremos vamos a Colombia, sí no, no…
Y este país de Cafres quiere a esta señora de Primera Dama y la va a poner.
Muy triste que por primera vez en dos siglos un costeño pueda ser de verdad presidente, y mucho más que sea precisamente ese costeño vergonzante, ese Tigre de papel…
Y como lo dije al inicio, este es un artículo inútil, pero si no lo escribía me daba cáncer.
Cepeda fue mi voto útil en primera vuelta, no será mi voto inútil en la segunda.
Ni voy lanza en ristre contra Petro, porque francamente yo sólo voté por él como anti uribista no como petrista. Y como le ganó, a mí me cumplió. Todo lo que logró en temas sociales lo considero utilidad. Pero Cepeda fue víctima del ego de Petro que, de verdad, pareció decidir que el único progresista que derrotó en Colombia a la derecha fue él. Porque Cepeda fue un candidato triste que viene a mostrar garras prestadas sólo cuando vio que su banda presidencial no estaba asegurada…
Con Petro pasó de todo, especialmente en el departamento del Cesar. Pero igual, yo estaba resignado a que literalmente íbamos a cambiar de ladrones y tampoco en eso me equivoqué: Estos progresistas entraron como decíamos en las piñatas infantiles de mis tiempos: A la Tiña el Bojo…
Parece que les hubieran tocado la campana para el recreo: Como pierda Cepeda, ya están presos toditos, lo que pasa es que ellos todavía no lo saben…
En honor a la verdad, debo decir que siglos de ver robar sin consecuencia, en realidad no les dio conciencia social sino malicia indígena colombiana que significa: “Papaya puesta” estos progresistas colombianos son muy holandeses: Casi todos parecen descender del clan Valenverg. Por eso no tendrán mi voto.
Rateritos corronchos recién levantados peleando con rateritos de apellidos viejos.
Que vulgaridad.
Por razones que no vale la pena explicar, no podré votar en esta vuelta, y se lo agradezco a Dios. Ni siquiera en blanco votaría en esta segunda ronda electoral:
Colombia va a elegir exactamente lo que se merece, gane quien gane.
“Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción.”
La Frase es de Simón Bolívar.
Cepeda (Petro) se cree un segundo Bolívar y Abelardo se cree un Libertador.
Escojan, que ninguno de los dos candidatos es lo que parece. Las dos opciones son para mí una farsa.
Elijan a su farsante.
De la sangre de este justo, me declaro inocente, dijo Pilatos y él también sabía exactamente lo que quiso decir con eso.




