Luis Mariano Díaz aceptó cargos por secuestro y tortura: hijo de Diomedes llegó a un preacuerdo con la Fiscalía y pagará casi seis años de prisión

Barranquilla, 05 de julio del 2026 - El proceso judicial contra Luis Mariano Díaz González, hijo del fallecido cantante Diomedes Díaz, dio un giro este viernes 3 de julio luego de que el procesado aceptara los cargos de secuestro simple y tortura formulados por la Fiscalía General de la Nación, dentro de la investigación por el secuestro y las agresiones contra un cobrador en la ciudad de Barranquilla. Durante una audiencia virtual, también se confirmó un preacuerdo entre la defensa y el ente acusador, mediante el cual la pena inicialmente prevista de 126 meses de prisión fue reducida a 70 meses, tras la aceptación de responsabilidad por parte del hijo del reconocido cantante vallenato.
Durante la diligencia judicial, Luis Mariano Díaz cambió la postura que había sostenido en etapas anteriores del proceso, cuando rechazó la versión presentada por la Fiscalía sobre los hechos investigados. Al ser consultado por la jueza sobre si aceptaba tanto los cargos como el acuerdo alcanzado con el ente investigador, el procesado respondió: "Acepto la responsabilidad y la negociación efectuada con la Fiscalía". Posteriormente, al preguntársele si entendía que esta decisión conduciría a una condena en caso de que el preacuerdo sea avalado judicialmente, respondió: "Sí, señora".
De acuerdo con la investigación adelantada por la Fiscalía, Luis Mariano Díaz habría participado junto a otras personas en el secuestro de Carlos Alfredo Mejía Vargas, quien presuntamente fue sacado bajo amenazas de su vivienda en el barrio Ciudad Modesto de Barranquilla y trasladado a otro inmueble, donde habría permanecido retenido durante varias horas mientras sus familiares recibían exigencias económicas para lograr su liberación.
El ente acusador sostiene que durante el tiempo que la víctima permaneció privada de la libertad, fue sometida a agresiones físicas y amenazas, presuntamente relacionadas con la desaparición de una suma de dinero vinculada a una organización informal de préstamos, situación que dio origen a la imputación del delito de tortura.
Con la aceptación de cargos y el preacuerdo alcanzado, el proceso judicial entra ahora en una nueva etapa, en la que un juez deberá determinar si avala la negociación realizada entre la Fiscalía y la defensa. Mientras tanto, continúan las investigaciones para establecer el grado de responsabilidad de los demás implicados en este caso que ha generado amplio impacto debido a la notoriedad pública del procesado.




