A casi 10 años del crimen de su hijo, madre de Deiver Escorcia clama por justicia antes del fallo judicial

Valledupar, 18 de junio del 2026 - A pocos meses de cumplirse diez años de la muerte de Deiver Alfonso Escorcia Mora, su madre, Marina Mora, volvió a exigir que se haga justicia por el caso, justo cuando el proceso judicial entra en su etapa definitiva. La audiencia de alegatos de conclusión y sentido de fallo, prevista para este 18 de junio en el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Valledupar, será determinante para definir la responsabilidad de José Gregorio Córdoba Camargo, escolta procesado por la muerte del joven ocurrida el 3 de septiembre de 2016 en el barrio Dangond de la capital del Cesar.
Según el expediente, Escorcia Mora se dirigía a realizar compras para abastecer el negocio de comidas rápidas que atendía junto a su familia cuando recibió un disparo en circunstancias que aún son materia de discusión judicial. Desde el inicio del proceso, el acusado ha sostenido que actuó en legítima defensa, al asegurar que fue víctima de un intento de atraco. Sin embargo, la familia de la víctima rechaza esa versión y afirma que las pruebas recopiladas durante la investigación contradicen esa hipótesis.
Marina Mora aseguró que, con el acompañamiento de un abogado y un investigador privado, logró reunir elementos que, a su juicio, desvirtúan la tesis de la defensa. "El impacto de bala que recibió mi hijo fue en la parte posterior de la cabeza y no existe evidencia de que estuviera armado o hubiera ingresado a la vivienda del procesado", sostiene la madre, quien además asegura que el dinero que llevaba Deiver para surtir su negocio desapareció tras el hecho y cuestiona que el proceso no incluyera un cargo relacionado con el presunto porte ilegal del arma utilizada.
La mujer también denunció que recientemente se encontró con el procesado y que este, según su versión, la grabó con un teléfono celular y lanzó amenazas contra ella y otros integrantes de su familia, situación por la que solicitó garantías de seguridad mientras avanza la etapa final del juicio.
A las puertas de conocerse el sentido del fallo, Marina Mora reiteró que su única petición es que el caso sea resuelto con transparencia y con respeto por la memoria de su hijo, quien tenía 26 años al momento de su muerte y se dedicaba a trabajar en el negocio familiar de comidas rápidas. "Lo único que pido es justicia para mi hijo y que la verdad salga a la luz", manifestó la madre, quien espera que, después de casi una década, el proceso llegue a su fin.




