Así llega el Cesar a la segunda vuelta presidencial

Valledupar, junio 21 de 2026 - Con un potencial electoral de 929.139 ciudadanos y 2.754 mesas instaladas, el Cesar se convierte este 21 de junio en uno de los departamentos clave para definir quién ocupará la Casa de Nariño entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. La estrecha diferencia registrada en la primera vuelta presidencial anticipa una jornada electoral de alta tensión política tanto en la región como en el resto del país.
Los números hablan por sí solos. En la primera vuelta de 2026, Iván Cepeda obtuvo en el Cesar 224.457 votos, mientras que Abelardo de la Espriella alcanzó 223.840 sufragios. La diferencia fue de apenas 617 votos, una distancia prácticamente insignificante en términos electorales y que convierte al departamento en un verdadero territorio de disputa.
A esos resultados se suman los 11.898 votos obtenidos por Paloma Valencia, electorado que ahora aparece como uno de los principales botines políticos de la segunda vuelta.
Un Cesar más grande y más decisivo
Las cifras muestran además un crecimiento importante del censo electoral. Mientras en las elecciones presidenciales de 2022 el potencial electoral era de 870.264 ciudadanos y se instalaron 2.326 mesas, para 2026 la cifra aumentó a 929.139 votantes y 2.754 mesas.
Ese incremento de casi 59.000 potenciales electores amplía el margen de maniobra para ambas campañas y convierte la movilización de votantes en un factor determinante.
Los equipos políticos de ambos candidatos han concentrado esfuerzos en municipios estratégicos como Valledupar, Aguachica, Codazzi, Bosconia, La Jagua de Ibirico y Curumaní, donde se encuentra buena parte del electorado que podría inclinar la balanza.
El espejo de 2022
La historia reciente demuestra que el comportamiento electoral del Cesar puede cambiar significativamente entre la primera y la segunda vuelta.
En 2022, cuando se enfrentaron Gustavo Petro y Rodolfo Hernández, el hoy expresidente Petro logró 250.499 votos en segunda vuelta, mientras Hernández alcanzó 215.080.
Aunque los contextos políticos son distintos, el antecedente evidencia que los sectores alternativos y progresistas han mostrado capacidad de crecimiento en la recta final de las campañas, especialmente cuando logran movilizar abstencionistas y captar apoyos de otras fuerzas políticas.
Ese es precisamente el reto de Iván Cepeda, quien busca repetir una dinámica similar a la que llevó a Petro a consolidar su victoria hace cuatro años. Por su parte, Abelardo de la Espriella intenta capitalizar los respaldos provenientes de la derecha y del voto de opinión inconforme con el actual Gobierno. (La Silla Vacía)
Una elección definida por los votantes de centro
A nivel nacional, la segunda vuelta llega precedida por una de las primeras vueltas más cerradas de la historia reciente.
De acuerdo con los resultados nacionales, Abelardo de la Espriella obtuvo más de 10,3 millones de votos, mientras Iván Cepeda superó los 9,6 millones, una diferencia cercana a los 673.000 sufragios. Sin embargo, los analistas coinciden en que aún existe una amplia bolsa de votos provenientes de candidatos eliminados, ciudadanos indecisos y abstencionistas.
La adhesión de sectores políticos ha sido desigual. Mientras Paloma Valencia anunció su respaldo a De la Espriella, otras figuras del centro y sectores alternativos se inclinaron por Cepeda o decidieron mantenerse neutrales.
Polarización y participación
Más allá de los nombres, la elección de este domingo representa una confrontación entre dos visiones de país.
Iván Cepeda propone la continuidad de varias reformas impulsadas durante el gobierno de Gustavo Petro, especialmente en temas sociales y de paz. Abelardo de la Espriella, en contraste, plantea un giro hacia políticas de seguridad más fuertes, una mayor cercanía con sectores empresariales y una revisión de varias iniciativas del actual gobierno.
La polarización ha sido una constante durante toda la campaña, al punto que medios internacionales han catalogado esta contienda como una de las más disputadas de la historia reciente colombiana. (
El Cesar puede inclinar la balanza
Si algo dejó claro la primera vuelta es que el Cesar no tiene dueño político en esta elección presidencial.
La mínima diferencia entre Cepeda y De la Espriella demuestra que cualquier variación en la participación electoral, especialmente en las zonas urbanas y en los municipios intermedios, puede resultar decisiva.
Por eso, más que un simple departamento del Caribe, el Cesar se convierte este domingo en un termómetro del país: un territorio donde convergen las fuerzas tradicionales, los movimientos alternativos y el voto independiente.
Cuando se cierren las urnas a las 4:00 de la tarde, no solo se conocerá quién será el próximo presidente de Colombia. También quedará claro hacia dónde se inclinó uno de los departamentos más competidos de la jornada electoral.




