Indignación por condena de 17 años a implicados en masacre de la familia Lora Rincón: allegados la califica como una “burla”

Valledupar, 24 de junio del 2026 - La decisión judicial que condenó a poco más de 17 años de prisión a dos de los implicados en el asesinato de la familia pastoral Lora Rincón ha generado fuertes reacciones en Aguachica y diferentes sectores de la comunidad cristiana. La pena fue avalada luego de que los procesados aceptaran cargos mediante un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación, lo que les permitió obtener beneficios judiciales por su participación en uno de los crímenes que más conmocionó al Cesar en los últimos años.
Los condenados fueron identificados como Jorge Luis Valderrama Cuba y Leonardo de Jesús Barraza Castillo, quienes reconocieron su responsabilidad como cómplices en los delitos de homicidio agravado y porte ilegal de armas agravado. De acuerdo con la investigación, ambos participaron en la logística del ataque ocurrido en diciembre de 2024, cuando la familia integrada por el pastor Marlon Lora, su esposa Yurlay Rincón y sus hijos Natalia y Santiago fue atacada a tiros dentro de un restaurante de Aguachica.
Según la Fiscalía, los hoy condenados viajaron desde Barranquilla hasta el Cesar para coordinar el crimen junto a otros involucrados. Las pruebas recopiladas, entre ellas videos de cámaras de seguridad, permitieron establecer que se encargaron de realizar seguimientos a las víctimas y de transportar al autor material del atentado.
Tras conocerse la decisión judicial, el pastor principal de la iglesia Príncipe de Paz, congregación donde servía la familia asesinada, expresó su desacuerdo con la condena impuesta por las autoridades.
"Esa condena a sólo 17 años parece una broma, fue una masacre a una familia entera que solo se dedicó a servir a las demás personas. Solo la justicia Divina es justicia de verdad", manifestó el pastor Giovanny.
El caso de la familia Lora Rincón causó una profunda conmoción nacional debido a que las víctimas eran ampliamente reconocidas por su trabajo religioso y social en Aguachica. Las investigaciones posteriores revelaron que el objetivo inicial de los sicarios habría sido Zaida Andrea Sánchez, conocida como alias ‘La Diabla’, quien se encontraba en el mismo establecimiento al momento del ataque y logró escapar.
Mientras dos de los implicados ya recibieron condena mediante preacuerdo, las autoridades confirmaron que aún quedan otros procesados vinculados al caso que continúan enfrentando la etapa de juicio. Entretanto, familiares, feligreses y miembros de la comunidad siguen reclamando una sanción más severa por un crimen que acabó con la vida de una familia completa y dejó una profunda huella de dolor en el sur del Cesar.




