La izquierda se desmarca del escándalo: Petro, Iván Cepeda y María José Pizarro piden investigar el caso de las hermanas Guerrero

Bogota, 26 de julio del 2026 - El escándalo que rodea a Juliana Guerrero, su hermana Verónica y una presunta red de tráfico de influencias para gestionar contratos estatales a cambio de dinero sigue generando reacciones políticas. En las últimas horas, el presidente Gustavo Petro, así como figuras de la izquierda como Iván Cepeda y María José Pizarro, marcaron distancia del caso y coincidieron en pedir que los hechos sean investigados por la Fiscalía General de la Nación.
El primero en pronunciarse fue el mandatario, quien rechazó las denuncias divulgadas por la revista Semana y aseguró que ni él ni sus ministros toman decisiones motivados por intereses personales. "Si es verdad, dieron dineros como pendejos, pensando que los ministros o yo mismo actuamos por presiones de mujeres o por codicia", afirmó Petro, al tiempo que solicitó que los chats conocidos públicamente sean entregados a la Fiscalía para que hagan parte de las investigaciones.
El jefe de Estado también sostuvo que, de comprobarse los hechos, el caso demostraría que las instituciones funcionaron para impedir un posible acto de corrupción. "Es una buena demostración de barreras funcionando contra la corrupción que la Fiscalía debe investigar. Los empresarios corruptos parece que fueron estafados y el Gobierno impidió robar", manifestó.
Las reacciones no se limitaron al presidente. El excandidato presidencial Iván Cepeda aseguró que no existe ninguna justificación para tolerar actos de corrupción, sin importar quiénes sean los involucrados, y reiteró que cualquier indicio debe ser investigado con independencia y transparencia. "La corrupción debe combatirse venga de donde venga y comprometa a quien comprometa", expresó el dirigente político, quien además insistió en la necesidad de fortalecer un Sistema Nacional Anticorrupción.
Por su parte, la senadora María José Pizarro también tomó distancia de la controversia y calificó como "repudiable" el escándalo que involucra a las hermanas Guerrero. La congresista sostuvo que este tipo de hechos reflejan prácticas de clientelismo que terminan beneficiando a políticos, intermediarios y empresarios, mientras afectan a los ciudadanos.
El caso continúa bajo el escrutinio público y, hasta el momento, no existe una decisión judicial que establezca responsabilidades penales contra las personas mencionadas. Será la Fiscalía General de la Nación la encargada de determinar, con base en las pruebas y las investigaciones en curso, si hubo o no conductas constitutivas de delito.




